Paranoid Park

Categoría sensoperceptual y categoría específica: , , , , Publicado por Horacio Gris

Este fin de semana vi Paranoid Park, de Gus Van Sant. Como en cualquier crítica cinematográfica, podría empezar diciendo «la película narra la historia de...» -en este caso- Alex, un skater de 16 años sin grandes emociones en su vida hasta el momento en que se ve involucrado en la muerte de un guardia de seguridad en las cercanías de Paranoid Park, lugar en donde él practica skateboard junto a muchos otros adolescentes. Pero sucede que no podría usar de forma textual esa muletilla porque la historia de Alex es mas bien la historia de los suceso que los rodean, donde él es casi tan espectador como nosotros.
Si bien el director ya se interesó por la problemática adolescente, esta película nos muestra un conflicto que jamás tensa la trama lo suficiente como para que esta gire en torno a aquel. La cámara busca seguirle el ritmo a la laxitud con tomas en slow motion de las caras de los personajes y con escenas donde lo único que persiste es el tiempo mismo de su duración. Esto no pretende ser una crítica en su acepción negativa, ni intento disuadir de alquilarla: Gus Van Sant sabe qué es un adolescente y la propia problemática de éstos condiciona la forma en que todo sucede.
«Adolescentes eran los de antes», podría decir un viejo para el cual todo tiempo pasado fue mejor. Y es entendible la afirmación cuando la problemática empieza a desaparecer, a escaparse entre las manos con la liquidez de nuestra era. El punk y resabios de su estética están en la película, de la misma forma que algo del padre siempre se aprecia en el hijo; su problemática misma todavía se adivina, pero cualquier problema deja de ser tal sin alguien que se angustie: en Paranoid Park nada angustia lo suficiente, ni siquiera las problemáticas típicas que podríamos suponer en un adolescente referidas a familia o sexo. Alex es realmente nieto de la Modernidad, de una modernidad que jugó con las cartas de la razón y perdió todo en guerras que hirvieron hasta la ebullición en forma de hongo atómico. Porque después de eso enterramos al abuelo en frío, debajo del muro caído, justo antes de que nos presentara a su hijo Punk, quien con cresta y cadenas iba a renegar violentamente de todo hasta ser tocado por un ángel New Age que nos trajera la buena nueva: nada va a durar demasiado ni a ser tan importante. Alex es hijo de este punk cuarentón, que podemos ver con su estilo californiano en una escena de la película. Celebro la capacidad del director para introducir a este personaje como padre del skater; los tatuajes ya deberían tener hijos quinceañeros en Hollywood desde hace rato. Entonces, decía, el ángel new age nos trajo a Alex, quien tiene un amigo como él, y por ese motivo el vínculo no es muy estrecho. De la misma forma que tampoco es clara ni intensa la relación con su novia Jennifer -una cheerleader que daría arcadas a cualquier punk-, ni su mamá tiene suficiente peso como para que podamos conocerle detenidamente la cara ni para que juzgue las mentiras de su hijo. El mundo de Alex flota etéreo, se mueve, de la misma forma que él se limita a contemplarlo; sin mucha emoción.
Esta falta de emoción o sobra de apatía no habla de un sujeto disminuido en su capacidad para sentir. Mas bien habla de algo que no deviene, algo que falta. El vacío con que Alex mira la nada mientras tiene sexo o la tranquilidad con que miente a su madre sin importarle elaborar lo suficiente una mentira, habla de algo que no está allí donde debería. El discurso del sujeto de la razón, del protagonista cinematográfico, del relato, de lo que sea, nos deja un nieto que ni siquiera va a renegar como su padre, y va a buscar un camino sin demasiado esmero, dejándose llevar cuesta abajo sobre el skate. Por este mismo motivo la película jamás podría desarrollarse sobre un eje policial o jurídico: para la justicia la muerte es un hecho que acarrea responsabilidad, la responsabilidad es asunto de los responsables, los responsables son aquellos que pueden dar cuenta de sí y de sus actos, y aceptar esto es algo que queda del lado del discurso de la razón, que yace debajo de los escombros del muro. Alex se desplaza por la película abarcando en plano panorámico todo lo que lo rodea, como un punto de referencia entre otros personajes y situaciones. Su presencia física es lo que permite que la película pueda ser considerada «sobre un adolescente de 16 años» pero la subjetividad es lo que en algún punto de la historia cultural de occidente se perdió, sea en una trifulca punk con la policía, en alguna colchoneta de yoga, en una nube new age o en la half-pipe de un X Game que ya ni siquiera nos emociona.



9 comentarios

  1. Mensajero 11/06/2009 05:49:00 PM
    Horacio
    Muy interesnte crítica. Se decía, allá en el norte, que a la generación X (la mía, post-punk, nihilista, descomprometida) seguía la Z, jóvenes que no sabían bien hacia dónde iban pero iban decididos. Una generación menos crítica y pragmática.
    Parece que también tiene su contracara, ¿o será que el abecedario empezó una nueva serie?
  2. Horacio Gris 11/13/2009 12:14:00 AM
    La respuesta a tu pregunta no podría ser otra cosa más que un "No séeee" emocapusottiano. Eso creo que la responde. Aunque...dudo.
  3. as 11/23/2009 12:25:00 AM
    buena critica, diste en el clavo con esa visión de esta generación de jovenes, que por lo menos en mi país (Chile) cada vez me preocupan mas, ya que estudio pedagogía en filosofía y el futuro con estos chicos se ve gris sin importar el estrato social. Buen blog saludos ;)
  4. as 11/23/2009 12:30:00 AM
    con respecto a Mensajero. A la generación X le sigue la Y, que vendrían siendo los de a principio de los 80 y comienzo de los 90, que aún conservaron algo de critica y asistieron a los ultimos años de la guerra fria con la caida del muro y la llegada de la internet y todo lo que eso trajo consigo
  5. Nicolás 11/26/2009 10:38:00 PM
    Muy buena crítica Horacio! Yo a veces también pienso que hay una tendencia a un "adormecimiento" (?) de la subjetividad, aunque no es algo fácil de medir.
    De todas formas, más allá de la observación del problema, me parece fundamental tratar de explicar por qué pasa eso para así entenderlo y en todo caso modificarlo.
    Si bien tengo ideas al respecto, no representan la verdad. Por lo pronto, no creo que los medios sean los causantes principales (aunque sí comparten responsabilidad).
    Pero sí me gustaría conocer tu opinión sobre las posibles causas concretas de la pérdida de subjetividad en la sociedad contemporánea.
  6. maru 11/27/2009 05:03:00 PM
    yo no escuche ni nombrarla esta pelicula..pero me gusto la critica que hiciste...voy a ver si la encuentro por la web para verla en algun momento...
  7. Horacio Gris 11/28/2009 01:06:00 AM
    as: imagino que te referís a adolescentes chilenos como los que uno puede encontrarse a través de Fotolog, no? Tengo un trabajo sin terminar sobre esa red social desde hace años y al hacerlo me encontré con unos chicos que imagino que son los mismos de los que vos hablás.
    Nicolás: no sé bien cuáles son las causas, imagino que en un alto grado se debe a una sobreestimulación de la emoción sin ninguna significación -quedó en rima pero es la manera más simple de decirlo-: en una era donde existe el bungie jump y todo lo extremo está al alcance de los sentidos gracias a una cámara y a un medio que lo reproduce hasta la nada (sobre esto escribí algo acá), y donde el actuar prima sobre la reflexión y por ende la crítica (significación) no es ejercida por nadie desde ningún lado, nada va a conmover lo suficiente como para hacer algo. Con respecto al "hacer algo" también creo que hay cierta sensación de indefensión sobre todo lo que sea macro: antes podía pensarse en una revolución, algo general, social; en definitiva el sujeto (o los sujetos) tenía[n] la capacidad de hacer algo frente a algo (cambiar lo que les parecía mal). Hoy por hoy los cambios quedan remitidos a la esfera de lo micro y lo nímio, se "apoya" una causa a través de facebook cuando uno se "hace fan" de algo y punto, o se cambia el modelo de celular o algo así. Nada es cambiable salvo lo que es inmediatamente cercano y propio, o sea: lo modificable es lo que está aquí y ahora, no puede proyectarse nada a futuro...ni siquiera se hará ese esfuerzo.
    También me gustaría saber tus hipótesis, aunque no creas que puedan ser ciertas.

    saludos, gracias por los mensajes
  8. Anónimo 1/05/2010 11:50:00 PM
    flojísimo análisis.

    El protagonista no "se ve involucrado en un crimen": él MATA al policía precisamente con un skate. Un skate es una herramienta que se usa al mismo tiempo para transportarse, jugar y hacer arte.
    Paranoid park es claramente el intento de alguien por recuperar una comunidad, y por recuperar la "experiencia": toda la película es el proceso de escritura de lo que le pasó al protagonista en Paranoid Park. Perdiste de vista completamente a la otra protagonista de la película, la amiga que le dice que tiene que escribir todo lo que le pasó (hacer la experiencia) pero no como si fuera "homework" sino como si se lo contara a un amigo. Es decir: fuera de la ley. No podría hacer la experiencia de otro modo, porque de lo que quiere hablar es de paranoid park, que es un lugar construido ilegalmente por una comunidad de desclasados.


    Además, el chabón se aburre en el sexo porque la minita es claramente re careta, una pelotuda.
    Si le miente a la madre, y se da cuenta justo después de llamar al padre que no tenía que contarle nada, es porque básicamente se convirtió en un adulto (de eso se trata también la película), y porque cometió un crimen!


    Y eso de las "generaciones X Y Z"... es una pelotudez total que puede servirle a Vh1 para hacer sus "rockumentales" pero demuestra ser inútil hasta para entender una peli como Paranoid Park.

    Me parece que no analizaste nada y simplemente pensaste que la apatía que vos sentís es la que siente el personaje.
  9. Horacio Gris 1/06/2010 12:18:00 AM
    Anónimo: Vamos por partes. En mi afán de evitar los spoilers dije que se ve involucrado en un crimen. Vos decís que él mata a un policía. Está muy bien, así fue. Comparto la apreciación de que es una herramienta y a la vez es lo que usa para hacer arte. No sé si suma algo a todo esto, pero lo comparto.
    No comparto, o al menos no sé por qué decís, que PAranoid park es el intento de alguien por recuperar una comunidad y por recuperar la experiencia. Es cierto que dejé de lado a la otra protagonista. Lo que yo veo en ella es un incentivo para que Alex tome las riendas de eso que "le pasa", con lo cual es otro elemento más que reafirma lo que digo. Sigo sin entender lo del lugar construido ilegalmente por una comunidad de desclasados. Realmente no lo entiendo, no veo que construyan nada, no veo que tengan objetivos ni se propongan nada. La minita de Alex es claramente una tarada pero es la minita que él eligió o, mejor dicho, la que le tocó, la que le dio bola o simplemente la que se terminó garchando, porque en definitiva tampoco se lo ve con mucho interés en acercarse a otra, como por ejemplo a su amiga (el personaje al que hacés referencia). La secuencia de madre-padre a la que hacés referencia corre por tu cuenta. A mí no me parece suficiente motivo para inferir que "se convirtió en un adulto" y mucho menos creo que haya ciertos hechos que linealmente marquen o abran la puerta para la etapa de la adultez.
    Con lo de la generación x y z, que no sé por quién lo decís, hiciste un análisis sesudo. Creo que así está bien.
    Hiciste mucho hincapié en lo de la comunidad, la verdad que me interesa eso porque no sé en dónde lo ves. Yo vi chicos patinando toda la película. Chicos que se juntan y patinan, comparten un espacio físico, podrá haber un sentimiento de pertenencia, pero nada más. Podrás ver ahí una cofradía, pero eso ya es parte de una reminiscencia adolescente que se disparará en tu cabecita...

    saludos

Dejar un comentario